Por más de 80 años, un casco de vaca (Bauhinia picta) ha sido testigo silencioso de la cotidianidad única del parque principal de Cocorná. Este árbol ha permanecido imponente y brindado sombra a quienes se sientan a su alrededor para jugar tute, intercambiar relojes, radios o simplemente a disfrutar de una buena charla con sus conocidos.
Su presencia ha marcado generaciones y se ha convertido en un símbolo vivo del encuentro comunitario, sin embargo, hoy ese mismo árbol enfrenta una condición que obliga a tomar decisiones responsables para proteger la vida de quienes diariamente transitan y permanecen bajo su copa.
Un estudio técnico adelantado por el Jardín Botánico de Medellín, en convenio con Cornare, evidenció un avanzado deterioro interno que compromete su estabilidad y representa un alto riesgo de caída, por lo que se recomienda a la administración municipal realizar su tala o aprovechamiento controlado antes que ponga en riesgo a la comunidad.
Para llegar a esta conclusión, los expertos realizaron una tomografía especializada del árbol con ayuda de una herramienta de alta precisión que permitió conocer su estado interno más allá de lo observable a simple vista y los resultados no fueron alentadores, así lo explicó León Morales Soto, ingeniero forestal de la Universidad Nacional y asesor del Jardín Botánico.
“Evidenciamos una severa pudrición interna, presencia de hongos en la base – indicadores de degradación de la madera-, cavidades estructurales y una copa descompensada. Estas condiciones afectan la resistencia mecánica del árbol y aumentan significativamente la probabilidad de volcamiento o caída sin control”, precisó Morales Soto.
Conscientes del alto valor ecológico y cultural de este árbol para los habitantes de Cocorná, se llevó a cabo una jornada de socialización con la comunidad para dar a conocer los resultados del estudio, las implicaciones del estado actual del árbol y las razones que sustentan la recomendación técnica. Este espacio permitió resolver inquietudes y generar conciencia frente a la importancia de actuar de manera preventiva.
Personas del municipio, como Héctor Quintero, han manifestado su comprensión frente a la situación. “Da mucho pesar tumbarlo porque es un árbol que nos ha acompañado por muchos años, pero también entendemos que representa un peligro. Aquí se reúne mucha gente, adultos mayores, niños y lo más importante es evitar una tragedia”, expresó, al tiempo que reiteró su disposición para ayudar a informar a la comunidad sobre la necesidad de esta intervención.
Es importante resaltar que en el mismo parque principal de Cocorná ya fue sembrado un nuevo individuo de la misma especie, que se proyecta como el futuro referente natural del municipio. Este nuevo árbol invita a la comunidad a que le brinden el cuidado, el arraigo y el valor simbólico que durante décadas se ha construido alrededor del casco de vaca que hoy debe ser intervenido.
Todas estas acciones hacen parte del convenio de ciencia, tecnología e innovación que adelantan Cornare y el Jardín Botánico de Medellín, mediante el cual se busca reconocer, caracterizar y realizar tratamientos al arbolado urbano ubicado en parques principales y espacios representativos de los 26 municipios de la jurisdicción. Este trabajo incluye inventarios detallados, evaluaciones fitosanitarias, uso de herramientas tecnológicas avanzadas de alta precisión que permiten identificar posibles daños internos y acciones orientadas a la prevención del riesgo y la conservación del arbolado urbano.
El casco de vaca (Bauhinia picta) es una especie nativa de Suramérica, presente en países como Colombia, Venezuela y Panamá, es ampliamente valorada por su uso ornamental en parques, avenidas y jardines gracias a su llamativa floración. En la región Cornare, esta especie hace parte del paisaje urbano de municipios como Argelia, Guarne, Cocorná y San Francisco, consolidándose como un elemento importante para la biodiversidad y la restauración urbana.

















