Con marimbas, trompetas, clarinetes y saxofones en mano, los estudiantes de la Escuela de Música Rigoberto Montoya de Carolina del Príncipe celebraron la entrega de instrumentos realizada por el Instituto para el Desarrollo de Antioquia -IDEA- . La dotación beneficiará a cerca de 205 integrantes de la institución que hoy construyen su proyecto de vida a través del arte.

La Gerente General del IDEA, Catalina Gómez Toro, expresa que “para los padres de familia que trabajan para llevar el sustento a su familia es una bendición contar con estos espacios lúdicos para sus hijos en los que reciben formación con profesores calificados y desarrollan sus habilidades cognitivas”.

Esta dotación fue posible gracias al aporte del Fondo de Inversión Social del IDEA, mediante el cual se apoya la compra de instrumentos musicales y programas de formación artística en 19 municipios de Antioquia, con una inversión total de $1.310 millones . Con ello, se fortalecerán los procesos formativos y permitirán que los estudiantes consoliden prácticas que colectivas, ensayos y presentaciones en distintos escenarios culturales del Departamento.
La Escuela de Música Rigoberto Montoya ha sido un referente en el municipio por su compromiso con la formación artística y el legado cultural. Hoy, con esta nueva dotación, se consolida como un escenario que más que enseñar notas y partituras, entona oportunidades para toda una comunidad.

Catalina Gómez Toro, destacó que la música es una herramienta poderosa de transformación social: “En territorios donde las oportunidades culturales pueden ser limitadas, fortalecer las escuelas de música significa abrir caminos de formación integral, reducir riesgos sociales y ofrecer alternativas sanas para el uso del tiempo libre. Nosotros queremos potenciar el talento de los niños, niñas y jóvenes para que puedan cumplir sus sueños. Creemos en el desarrollo, en la calidad de vida, en la cultura y en la educación”.
Con iniciativas como esta, el IDEA reafirma su misión de llevar calidad de vida a través de la cultura hasta el último rincón de Antioquia, demostrando que el desarrollo también se construye desde el arte.

















